EL OFICIO
Sea ésta mi única expresión. Sean estos poemas más
Que mis conversaciones y vivencias.
(Estoy esperando una llamada)
La palabra me acosa y tengo que hablar en voz baja.
Procuro dejar sólo palabras suaves. Las ásperas merecen
El olvido.
(El teléfono aún no suena)
Mis temas serán políticos, porque así está escrito.
No me dejo influenciar por el ánimo de la época.
(La mujer que anhelo marcará el número tres veces)
Para la poética bastan estos ojos que se conmueven
Con los colores y los gestos. Simplemente olfateo el poema
Una vez concluido, hasta que se me haga agua en la boca.
(El tono de su voz lubricará el paso de estas páginas)
Sé que escribo para la Revolución, ante ustedes me expongo
Sin secretos. No preciso espantar a los lectores.
(El teléfono repica con insistencia)
Contesto con rapidez sin pensar en cambiar de vida
Yella me dice: