domingo, 26 de septiembre de 2010

Hugo Chaparro Valderrama

EL OFICIO DE ESCRIBIR

No se trata de una frase para deslumbrar el mármol,

y sin embargo, cuando fue escrita,

la humilde pasión de sus palabras

fue suficiente para que un lector, conmovido,

recordara a esa mujer que trazó con su mano en el papel:

"ya regreso. Te amo".

Acaso, su sencilla elocuencia

importe más que otros mensajes,

largamente pensados, pulidos para permanecer en el tiempo,

y sepultados, a pesar de todo, en el olvido.

A Genoveva-La-Mar

30-VIII-1996